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México se alista para recibir GNL
David Shields-analista petrolero, Octubre de 2001


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Se anuncian grandes proyectos para llevar gas licuado de diversas partes del mundo.

México se alista para recibir GNL

La necesidad de obtener más gas natural para abastecer nuevas centrales eléctricas en México y el mercado energético de California, estados Unidos, está creando un intenso interés en la instalación de terminales de regasificación de gas natural licuado, GNL, en el norte de México, tanto en la costa del Atlántico como en la del Pacífico.

Se perfilan nuevos y grandes proyectos, de elevado costo y riesgo económico, que llevarían GNL desde Trinidad-Tobago, Bolivia, Alaska, Australia, o incluso Medio Oriente y África a esas nuevas terminales. La extrema volatilidad de los precios del gas natural es uno de varios factores de incertidumbre y riesgo para este tipo de proyectos, pero sus promotores aseguran que la demanda de gas en América del Norte tiende a superar la producción regional, lo cual deberá garantizar, en el largo plazo, una gran rentabilidad de los nuevos proyectos de GNL en el hemisferio. Numerosas compañías analizan opciones de proyectos en este sentido. Todo indica que uno de ellos se concretará en la Costa del Golfo mexicana y otro -o quizás hasta tres de ellos- podrían concretarse en la costa del Pacífico.

Altamira
Shell Gas & Power (Shell) y El Paso Global GNL (El Paso), una subsidiaria de El Paso Corporation, han anunciado formalmente su decisión de desarrollar conjuntamente una terminal de gasificación de GNL en el puerto de Altamira, estado de Tamaulipas, en la Costa del Golfo. Cada uno de los dos socios tendrá el 50% de participación en el proyecto. Además, ya adquirieron los terrenos para el desarrollo del mismo en el puerto de Altamira y avanzan en el diseño de las instalaciones.

Según el consorcio, esta terminal de gasificación estará enfocada a suplir la cada vez mayor demanda de gas en al región noreste de México, la cual es originada principalmente por el rápido crecimiento de nuevas plantas de generación eléctrica en la zona. El suministro de GNL complementará la producción mexicana de gas a fin de satisfacer ese crecimiento y se comercializará gas directamente a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a otros clientes industriales en ciudades pujantes del norte de México, como Monterrey, Saltillo y Reynosa. Se proyecta que una parte del gas recibido en Altamira sea exportado a Estados Unidos.

La terminal de regasificación tendrá una capacidad inicial suficiente para satisfacer la demanda de la región mencionada, con el potencial de expandirse y alcanzar hasta 1,3 Bpcd (10 millones de toneladas de GNL anuales), La inversión inicial se estima en US$300 millones, y se espera que la terminal de regasificación inicie la importación de GNL durante la primera mitad de 2004.

Este proyecto implicará inversiones elevadas en barcos y se prevé que el GNL será suministrado desde el Proyecto Atlantic LNG de licuefacción de gas en Trinidad-Tobago, que ha tenido un auge notable en los últimos años. Se llevan a cabo inversiones por más de US$1.000 millones en las cuatro fases del proyecto Atlantic -una coinversión de BP Amoco, British Gas, Repsol y Tractebel-, que ha convertido a Trinidad y Tobago en el único exportador de GNL del hemisferio en la Cuenca del Atlántico.

El Secretario de Energía de México, Ernesto Martens, ha señalado que el proyecto de Altamira ?es uno de varios que están siendo evaluados por las autoridades mexicanas para el suministro de GNL al país?. Según Martens, podrían ser dos los proyectos de GNL que se instalarían cerca de Ensenada, Baja California, en la costa del Pacífico, para llevar gas a plantas eléctricas cerca de Rosario y Mexicali, México y al estado de California, Estados Unidos.

Proyectos en el Pacífico
Muchas empresas analizan opciones en el litoral del Pacífico y, aun cuando Martens habla de dos, son por lo menos tres los proyectos que se encuentran en una etapa avanzada de análisis: uno que promueve Repsol-YPF, TotalFinaElf y varios socios para monetizar sus grandes reservas de gas en Bolivia y Argentina; otro que quiere realizar El Paso Energy para traer gas desde Australia; y un tercero, a cargo de Sempra Energy, que compraría gas a diversos proveedores en todo el mundo.

Un consorcio petrolero integrado por Repsol-YPF, TotalFinaElf, BP Amoco, British Gas, ExxonMobil y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha anunciado su intención de exportar gas natural boliviano como GNL a la costa oeste de los Estados Unidos y México para el año 2005 ó 2006. El proyecto, conocido como Pacific LNG, demandará una inversión del orden de US$5.000 millones en sus diversos aspectos.

En exploración y explotación, el consorcio invertirá unos US$1.200 millones. La construcción de un gasoducto de 900 kilómetros desde el campo de gas de Margarita, en Tarija, Bolivia, hasta el puerto de Mejillones, Chile, costaría más de US$1.000 millones para que Bolivia pueda exportar, por esta vía, unos 1,6 Bpcd de gas. La construcción de la planta de licuefacción del gas en Mejillones podría costar hasta US$2.500 millones y los barcos necesarios para el traslado energético representarán entre US$500 y US$1.000 millones. Se prevé que la construcción de la terminal de regasificación en Baja California, México, costará otros US$400 millones.

Este proyecto será ?la mejor carta de presentación de Bolivia en el mercado norteamericano?, dijo el presidente de Bolivia en ejercicio, Jorge Quiroga Ramírez, durante el acto de presentación de este proyecto en junio de este año. Bolivia ya vende su gas natural a Brasil, pero ?ahora sabemos que hay un mercado mucho más grande que aquél?, señaló.

El Paso Energy ha informado formalmente que, a través de un acuerdo con Phillips Petroleum -propietaria de grandes reservas de gas en el Mar de Timor entre Australia e Indonesia- proyecta transportar gas desde Darwin, Australia, a una terminal que construiría en Ensenada. Se habla de inversiones totales de más de US$3.000 millones. El dinero se destinaría a la creación de infraestructura para producir y transportar el gas, a la compra de flota de buquetanque y a la construcción de la terminal de gasificación en Baja California. El proyecto operaría a partir de 2004. Representantes de El Paso Energy han dicho públicamente que su compañía podría tener interés en construir hasta tres terminales en diversos puntos de México para recibir GNL.

Otro de los candidatos más fuertes para construir una terminal cerca de Ensenada es Sempra Energy, con sede en San Diego y propietario de gran parte de la nueva infraestructura de gasoductos que se construyen en Baja California. El presidente de la compañía, Stephen Baum, ha dicho que Sempra cuenta con una evaluación avanzada y podría construir una terminal en tierra, o bien una flotante que estaría a 13 kilómetros de la costa y que se realizaría con novedosas tecnologías.

Una de las razones por las que este tipo de proyectos se están proponiendo para Baja California, México, en vez de California, Estados Unidos, son las estrictas reglamentaciones de seguridad y ecología que existen en el lado estadounidense de la frontera, así como el deseo de evitar molestias y riesgos en zonas urbanas. Aun cuando las normas son más laxas en Baja California, las compañías podrían sentirse presionadas a actuar con los mismos criterios de responsabilidad social en ambos lados de la frontera.

Preparan reglamentación
La industria del GNL se prepara para un nuevo auge ante el rápido crecimiento esperado en la demanda de gas natural en la región de América del Norte, a consecuencia de que casi toda la planeación futura de generación eléctrica en la región se basa en centrales de ciclo combinado que quemarán gas. Existe el riesgo de que haya insuficiencias futuras en la producción de gas, tanto en México como en Estados Unidos y Canadá, en los próximos años. Estos tres países juntos poseen sólo 5% de las reservas probadas de gas natural en el mundo y difícilmente podrán autoabastecerse con su propia producción en el largo plazo, por lo que se percibe la conveniencia de complementar la producción regional con importaciones de GNL desde países y regiones con reservas gigantescas de gas, como Trinidad, Bolivia y Alaska, pero que no cuentan con un puntaje mercado local. Por ello, tienen la necesidad de llevar su gas por barco a las principales economías del mundo.

Son ?12 compañías internacionales, quizás más? las que se han dirigido a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para explorar la posibilidad de construir terminales de regasificación en el norte de México para recibir GNL?, afirma Dionisio Pérez-Jácome, presidente de dicho organismo del gobierno mexicano.

?Como es un tema nuevo, en la CRE tenemos que realizar una tarea interna para ver qué tipo de regulación se necesita. Tenemos que analizar qué tipos de permisos se van a requerir, cuál será el ámbito legal y cuáles los estándares técnicos y los parámetros para la entrega de los permisos a los interesados, además de hacer cambios al reglamento de gas natural?, asegura Pérez-Jácome.

La CRE analiza reformas y adiciones al reglamento mexicano de gas natural con objeto de impulsar proyectos de GNL. Una vez publicadas las modificaciones al reglamento, la CRE podrá recibir las solicitudes de permiso por parte de las diversas empresas interesadas en desarrollar proyectos de GNL, lo cual se espera que suceda a fines de mes de septiembre de 2001.

Aun antes de empezar a dar autorizaciones a proyectos de GNL, la CRE ya expidió un permiso para el primer gasoducto transfronterizo que llevará gas desde Ensenada hasta el estado de California. La compañía PG&E obtuvo la autorización correspondiente para construir un ducto en México que abastecerá una central generadora de 510 megawatts ubicada en San Diego, California. El total de las necesidades de abastecimiento de la central, denominada Otay Mesa Generating Company, ascenderá a 110 MMpcd de gas natural.

Otros dos lugares del territorio mexicano que son factibles para la instalación de terminales de regasificación serían los puertos de Mazatlán y Lázaro Cárdenas. El primero abastecería gas al noroeste de México y quizás incluso al centro de Estados Unidos, mientras que el segundo surtiría a la Ciudad de México y sus alrededores.

Sin embargo, aún no hay planes concretos para la instalación de proyectos de regasificación en estos sitios.

En conclusión, cabe recordar que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha propuesto la integración energética entre México y su país. Dentro de ese concepto, México tiene la oportunidad de aprovechar ventajas competitivas al instalar en su territorio infraestructura energética -ductos, centrales eléctricas, líneas de transmisión, y ahora terminales para GNL- que sirva a las comunidades en ambos lados de la frontera norte.

La construcción de nuevas terminales de regasificación podría ser un paso importante para garantizar la seguridad energética de ambas naciones, pese a una posible desventaja para México: la importación de grandes volúmenes de gas podría tener un impacto negativo sobre su balanza comercial. Sin embargo, todo indica que la moda de usar cada vez más gas natural, en vez de otros combustibles, en las centrales eléctricas y en la industria continuará en México y el resto de América del Norte por muchos años. Siendo así, será indispensable complementar la producción regional con importaciones de GNL desde otras partes del continente y del mundo.

Características del Negocio
El GNL es gas a alta presión, refrigerado a una temperatura de -180º Celsius, Al licuarse, el gas ocupa 600 veces menos espacio que en su volumen original, lo cual permite que sea almacenado y transportado por mar. Se considera que los proyectos de GNL serán viables en América del Norte, si el precio del gas natural en ese mercado se mantiene cerca o arriba de US$3,50 por millón de BTUs en el largo plazo, como es la expectativa de las compañías del ramo. Uno de los jugadores -BP Amoco- considera que podría ser viable traer gas desde Alaska con un precio de sólo US$2 por millón de BTUs.

El negocio del GNL no es nuevo. Surgió a raíz de las crisis petroleras de los años 70. Países europeos como Francia, España e Italia, temerosos de quedarse sin opciones energéticas, construyeron terminales para importar gas desde África y Medio Oriente. Japón y Taiwán empezaron a transportarlo desde Medio Oriente, Indonesia y Malasia. Estados Unidos construyó cuatro terminales en la costa del Atlántico para traerlo desde Argelia.

Después, amainó la angustia petrolera, se disparó la producción de gas en Estados Unidos y cayeron los precios del gas. Por razones políticas y de precios, las compañías de Estados Unidos cerraron tres de sus cuatro terminales; sólo la de El Paso Energy, en Lake Charles, Luisiana, se mantuvo operando.

Hoy, con mayor escasez de gas y la posibilidad de precios más altos en el largo plazo, se mencionan planes para reactivar las otras tres y quizás construir más terminales en América del Norte.

Aunque los proyectos de GNL implican enormes inversiones, éstas son ya mucho menores que las que se requerían hace apenas 5 años gracias a la introducción de mejoras tecnológicas. Sin embargo, las empresas que participan en el negocio del GNL enfrentan numerosos riesgos: de oferta, de mercado, financieros (por ejemplo, por la contratación de grandes deudas o por pérdidas cambiarias), de construcción y terminación, y de tipo político. Otro riesgo en América del Norte es la posibilidad de que los países de la región logren aumentar su producción doméstica de gas.

No obstante, la rentabilidad de los proyectos de GNL ha sido demostrada recientemente y se observa en el hecho de que las empresas de GNL con plantas de licuefacción en Australia, Indonesia y Malasia pudieron vender gas a Estados Unidos con buenas ganancias durante la época de altos precios del invierno del año 2000, a pesar de que lo tuvieron que transportar a través del Océano Ìndico, el Canal de Suez, el Mediterráneo y el Atlántico hasta llegar a la costa este de Estados Unidos.

Estadísticas relevantes
- El GNL se transporta a -180ºC.
- 1 cm3 de GNL = 600 cm3 de gas natural.
- El 5% de la producción mundial de gas se convierte en GNL.
- El 21,4% del comercio mundial de gas (124,4 billones de metros cúbicos al año) es de GNL.
- Hay 11 países exportadores de GNL y 9 importadores de GNL actualmente.
- Exportadores: Argelia, Libia, Nigeria, Trinidad-Tobago, Qatar, Abu Dhabi, Australia, Brunei, Indonesia, Malasia y Alaska (Estados Unidos).
- 9 Importadores: Estados Unidos, Japón, Taiwán, Corea del Sur, Francia, Bélgica, España, Italia, Turquía. PI

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